El Diario de Adán y Eva fue escrito en 1906 por Samuel Langhorne Clemens (1835-1910) conocido por su seudónimo “Mark Twain”. La novela fue escrita en su vejez cuando ya había perdido todo lo que más quería, su esposa y una hija. Sin embargo, la fuerza del amor no se había perdido en él. Entre sus novelas más famosas se encuentran: “Las Aventuras de Tom Sawyer” (en 1876) y “El Príncipe y el mendigo” (en 1882).
Esta novela trata sobre la primera mujer y el primer hombre del mundo. Esta se divide en dos partes: por un lado se relata desde el punto de vista del hombre, el cual se muestra desinteresado, solitario y enojado con la presencia de la mujer. En cambio ella necesita de compañía y es muy romántica.
El Diario de Adán y Eva utiliza una estrategia narrativa muy interesante, ya que el autor eligió presentarlo en forma de diario íntimo que permite conocer los puntos de vistas de ambos personajes.
Uno de los aciertos de Twain es contar la novela en primera persona, lo que hace más realista la historia y le ratifica cierta libertad narrativa.
El novelista no decidió contar la historia de manera trágica, como lo es en la Biblia, sino como la llegada del amor entre los personajes.
A medida que el relato avanza y el hombre aprende a convivir en la tierra, Mark Twain utiliza el humor para que la novela sea más entretenida.
En conclusión el libro es muy atractivo y llama la atención por la forma en la que esta contado.
Es recomendable para jóvenes y adultos porque presenta humor, romances y muchos aspectos más.







